Por Juan Pablo Ojeda

 

El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, rompió el silencio y reveló cómo se planeó y ejecutó el operativo que terminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias el Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Desde la conferencia matutina en Palacio Nacional, el general calificó la acción como “exitosa” y la presentó como una muestra de la fortaleza del Estado mexicano.

Según explicó, la operación fue resultado de inteligencia militar. El seguimiento comenzó cuando se detectó que la pareja sentimental del líder criminal sostuvo un encuentro con él en unas cabañas en Tapalpa, Jalisco, el 20 de febrero. Tras confirmar que Oseguera Cervantes permanecía en la zona con su círculo de seguridad, se diseñó un despliegue conjunto con fuerzas especiales del Ejército, la Guardia Nacional y apoyo aéreo de la Fuerza Aérea Mexicana.

La madrugada del 22 de febrero se ejecutó el cerco. Al advertir la presencia federal, el grupo armado respondió con fuego. Los militares repelieron la agresión y abatieron a ocho presuntos delincuentes en el lugar. En el sitio se aseguraron siete armas largas y dos lanzacohetes, entre ellos un RPG de fabricación rusa —modelo similar al utilizado en 2015 para derribar un helicóptero militar en Autlán— y un lanzacohetes tipo Blindicide. También fueron decomisados ocho vehículos, incluidos dos tipo RZR, además de cargadores y cartuchos.

El operativo no terminó ahí. El Mencho y parte de su escolta intentaron huir hacia una zona boscosa. Durante la persecución atacaron un helicóptero militar, que tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Sayula. No hubo heridos en esa maniobra. Finalmente, en un segundo enfrentamiento entre la maleza, el líder del CJNG resultó herido de gravedad junto a dos escoltas. Pese a los intentos del personal de Sanidad Militar por estabilizarlos para su traslado aéreo, murieron durante el trayecto.

En total, se aseguraron tres armas largas adicionales, dos armas cortas, un lanzacohetes más y diversas granadas de fragmentación. El general Trevilla, con la voz entrecortada, envió condolencias a las familias de los militares caídos y reconoció la labor del personal que participó en la operación.

Más allá del parte militar, el mensaje político fue claro: el titular de la Defensa sostuvo que el operativo demuestra la capacidad de respuesta institucional frente a uno de los líderes criminales más buscados. En el discurso oficial, el énfasis está en la coordinación, la inteligencia y el cumplimiento de la misión.

Ahora el desafío para el Gobierno será administrar el impacto de este golpe al CJNG. En términos de política pública, la operación representa un resultado contundente, pero también abre un escenario de posibles reacomodos internos dentro de la organización criminal. Por lo pronto, la Defensa Nacional insiste en que lo ocurrido confirma que el Estado mantiene la fuerza y la coordinación necesarias para enfrentar estructuras del crimen organizado.

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