Por Bruno Cortés
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, salió a cerrar filas con la presidenta Claudia Sheinbaum y a defender una de las banderas más sensibles para cualquier gobierno: la seguridad. Desde San Lázaro, pero a través de un mensaje en video difundido en redes sociales, el también presidente de la Junta de Coordinación Política aseguró que, a poco más de un año del inicio del actual gobierno, los delitos en el país han ido claramente a la baja.
Monreal explicó el tema en términos sencillos: desde que Sheinbaum llegó a la Presidencia, hace unos 15 meses, los números muestran una disminución constante en los principales delitos, incluidos los homicidios, los robos y los llamados delitos de alto impacto. Para el legislador, no se trata de discursos ni de percepciones, sino de cifras oficiales que —dijo— ya fueron presentadas por la propia presidenta junto con el Gabinete de Seguridad.
El diputado sostuvo que estos resultados no son casualidad, sino consecuencia directa de una estrategia de seguridad bien diseñada, en la que participan de manera coordinada el Poder Ejecutivo, el Legislativo y la Fiscalía General de la República. En otras palabras, Monreal planteó que cuando las instituciones trabajan juntas y no cada quien por su lado, los resultados empiezan a notarse en la vida cotidiana de la gente.
En su mensaje, el líder parlamentario de Morena fue enfático al señalar que el país está enfrentando al crimen como no se había hecho antes. Afirmó que no hay treguas ni protección para la delincuencia organizada y que el combate es frontal, sin simulaciones ni “tapaderas”, una frase con la que buscó marcar distancia de estrategias de gobiernos anteriores.
Finalmente, Monreal envió un respaldo político claro a la presidenta Sheinbaum. Le reconoció el rumbo que ha tomado su estrategia de seguridad y dejó en claro que la mayoría legislativa en el Congreso acompaña y avala sus decisiones. Según el diputado, solo con unidad entre poderes se puede enfrentar un problema tan profundo como la violencia, un fenómeno que —recalcó— no se creó hoy, sino que fue heredado y ahora se está atendiendo con resultados visibles.