Por Juan Pablo Ojeda
Cristiano Ronaldo tiene vía libre para pisar la cancha del Estadio Banorte, en la Ciudad de México, en marzo de 2026. La FIFA confirmó este martes la sanción derivada de su expulsión ante Irlanda el pasado 13 de noviembre, y el castigo dejó una ventana abierta para que el astro portugués pueda disputar el esperado amistoso entre Portugal y México.
El Comité de Disciplina determinó un partido de suspensión —ya cumplido ante Armenia en la eliminatoria mundialista— y dos más condicionados a su comportamiento. Eso significa que CR7 podrá jugar tanto el amistoso en México como el debut de Portugal en el Mundial 2026, siempre y cuando no reincida en alguna falta disciplinaria.
Lo ocurrido en Dublín marcó un hecho inédito para el delantero: en 226 partidos con su selección, nunca había visto una tarjeta roja directa. La expulsión llegó luego de que, tras una primera amarilla, el árbitro sueco Glenn Nyberg revisó el VAR y determinó que debía mostrarle roja por una agresión sobre el defensa Dara O’Shea.
Aunque falta confirmación oficial por parte de ambas federaciones, todo apunta a que México y Portugal se enfrentarán en marzo de 2026 en el regreso del público al renovado Estadio Banorte —el que fuera el Estadio Azteca— previo a su uso durante el Mundial, cuando llevará el nombre de Estadio Ciudad de México.
Con Cristiano disponible, el duelo no solo ganaría atractivo deportivo, sino que también se perfila como uno de los partidos amistosos más esperados del año rumbo a la Copa del Mundo.