La Ciudad de México inició 2026 con cambios relevantes en su Poder Judicial, luego de que Rafael Guerra Álvarez rindiera protesta para un tercer periodo como presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México (TSJ-CDMX) y Andrés Ángel Aguilera Martínez asumiera la presidencia del Tribunal de Justicia Administrativa capitalino (TJA-CDMX), ambos con discursos centrados en la modernización institucional, la unidad interna y el fortalecimiento del servicio a la ciudadanía.
Rafael Guerra Álvarez encabezará el TSJ-CDMX del 1 de enero de 2026 al 31 de agosto de 2027, tras ser reelecto el pasado 14 de noviembre de 2025 con 60 votos del Pleno. Su toma de protesta se realizó ante autoridades del ámbito judicial y gubernamental, entre ellas Eréndira Cruzvillegas Fuentes, consejera jurídica del Gobierno capitalino, y Bertha Alcalde Luján, fiscal general de justicia de la Ciudad de México, de acuerdo con información institucional del propio tribunal.
Durante su mensaje, Guerra Álvarez aseguró que su gestión dará continuidad a la transformación del Poder Judicial local mediante el fortalecimiento de la oralidad procesal, la consolidación de la justicia digital y el uso de herramientas de inteligencia artificial, con el objetivo de agilizar los procesos y mejorar la atención a las y los justiciables. Asimismo, se comprometió a defender la dignidad laboral del personal judicial, en un contexto marcado por críticas internas y protestas previas de trabajadores del tribunal.
La reelección del magistrado presidente se dio en un momento clave, ya que se trata del último proceso interno antes de que las futuras designaciones se realicen mediante voto popular, conforme a lo establecido en la reciente reforma judicial. Este cambio de modelo busca fortalecer la legitimidad democrática de los órganos judiciales en la capital del país.
En paralelo, Andrés Ángel Aguilera Martínez asumió la presidencia del Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad de México, donde presentó un Plan Estratégico enfocado en la construcción de un “Tribunal del Pueblo”, orientado a la digitalización de trámites, la descentralización de servicios y una mayor cercanía con la ciudadanía, según informó el propio TJA-CDMX en un comunicado oficial.
El nuevo titular del tribunal administrativo señaló que su gestión buscará equilibrar los avances alcanzados por administraciones anteriores con una visión renovada de justicia administrativa, basada en la transparencia, la accesibilidad y un enfoque más humano en la resolución de controversias entre la autoridad y la población.
Ambos relevos reflejan un momento de transición en el Poder Judicial de la Ciudad de México, en el que las autoridades judiciales han coincidido en la necesidad de fortalecer la unidad institucional y adaptarse a los retos actuales, como la digitalización de la justicia, el acceso efectivo a derechos y la confianza ciudadana en las instituciones.
De acuerdo con información del TSJ-CDMX y del TJA-CDMX, los nuevos periodos de gestión estarán marcados por procesos de modernización que buscan responder a las demandas sociales de una justicia más eficiente, transparente y cercana, en un contexto de cambios estructurales impulsados desde el ámbito local y nacional.