El evento reúne a más de 50 productores provenientes del suelo de conservación, quienes exhiben alrededor de 10 mil especies de plantas ornamentales. De acuerdo con la mandataria capitalina, se prevé una derrama económica de 300 mil pesos por día, lo que podría consolidar al festival como un escaparate relevante para el sector florícola local.

Durante la inauguración, Brugada Molina destacó que la capital produjo más de 7 millones de plantas en la presente temporada, cifra que, según autoridades ambientales, refleja el fortalecimiento del sector en zonas como Xochimilco, Tláhuac y Tlalpan. No obstante, especialistas han advertido que la sostenibilidad de estas cifras dependerá de políticas públicas consistentes para la protección del suelo de conservación.

La titular de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, Julia Álvarez Icaza Ramírez, precisó que la producción proviene de 60 hectáreas cultivadas, lo que ha permitido generar ingresos para comunidades rurales. Además, anunció la colocación de plantas en avenidas principales como parte de la estrategia de embellecimiento urbano rumbo al Copa Mundial de la FIFA 2026.

El festival también incorpora un componente simbólico y cultural. En esta primera edición, la temática gira en torno al teporingo, especie endémica representada mediante figuras monumentales florales, así como un homenaje por el 220 aniversario del natalicio de Benito Juárez, cuyo legado fue retomado por la mandataria como mensaje de paz en el contexto internacional.

En paralelo, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México anunció el arranque de la Noche de Primavera 2026, que este año se expandirá a 15 sedes en distintos puntos de la ciudad. Según su titular, Ana Francis López Bayghen, el objetivo es descentralizar la oferta cultural y garantizar el acceso comunitario a actividades artísticas.

Las actividades contemplan recorridos musicales desde el Centro Histórico hasta el Monumento a la Revolución, así como conciertos en espacios públicos, en una estrategia que busca integrar cultura, turismo y economía local. Sin embargo, el reto, coinciden analistas culturales, será mantener la continuidad de estos programas más allá de eventos coyunturales.

Finalmente, Brugada adelantó que la edición 2027 del festival se trasladará al Zócalo, con la intención de ampliar su alcance. Mientras tanto, el gobierno capitalino apuesta por que la floricultura no sólo sea un elemento ornamental, sino una herramienta de desarrollo económico y proyección internacional de la ciudad.

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