Por Juan Pablo Ojeda

 

El Instituto Nacional de Antropología e Historia rechazó las versiones que señalan una supuesta destrucción de edificaciones arqueológicas durante la construcción de los llamados Parques de la Memoria, vinculados con los trabajos de salvamento del Tren Maya.

A través de un comunicado, la institución aseguró que las intervenciones realizadas en estos espacios se llevaron a cabo bajo estrictos protocolos técnicos y en apego a la legislación vigente para la protección del patrimonio cultural en México.

De acuerdo con el organismo, las estructuras prehispánicas recuperadas durante las excavaciones fueron documentadas, desmontadas y posteriormente reensambladas con cuidado, con el objetivo de preservar su integridad y permitir su exhibición pública dentro de los parques.

El instituto explicó que antes de cualquier traslado, los vestigios fueron registrados mediante herramientas especializadas como fotogrametría, escaneo tridimensional y documentación arquitectónica detallada. Posteriormente, cada pieza fue numerada y trasladada junto con sus elementos constructivos para su reconstrucción en un nuevo emplazamiento.

Según el INAH, este procedimiento se utiliza cuando no es posible conservar las estructuras en su ubicación original y está respaldado por estándares internacionales de conservación del patrimonio cultural.

Los Parques de la Memoria forman parte del proyecto de salvamento arqueológico desarrollado a lo largo del trazo del Tren Maya, iniciativa que implicó el hallazgo y registro de numerosos vestigios en la región sureste del país.

En este contexto, el instituto indicó que los monumentos reubicados provienen de excavaciones realizadas en distintos puntos del proyecto ferroviario y que su traslado se realizó una vez concluidas las exploraciones y recuperados los contextos arqueológicos correspondientes.

Los trabajos contaron con la participación de arqueólogos, restauradores, arquitectos, ingenieros y personal especializado que colaboró en las labores de conservación, traslado y montaje de las estructuras.

Las aclaraciones del INAH se producen después de que algunos especialistas cuestionaran la forma en que ciertos vestigios fueron removidos para integrarlos a estos espacios, al considerar que su traslado podría alterar el contexto arqueológico original.

Frente a esas críticas, la institución reiteró que los proyectos fueron evaluados y aprobados por instancias técnicas, incluido el Consejo de Arqueología, y que cumplen con lo establecido en la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.

Finalmente, el instituto subrayó que la protección del patrimonio cultural es una responsabilidad compartida y sostuvo que los Parques de la Memoria buscan preservar y difundir la riqueza arqueológica del país.

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