Por Juan Pablo Ojeda
En política, la forma es fondo. Y en el caso de Sergio Mayer, Morena decidió que la forma en que dejó su curul no fue compatible con los principios del partido. La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena determinó suspender sus derechos políticos tras solicitar licencia como diputado federal para participar en el reality La Casa de los Famosos.
La resolución, identificada como CNHJ-CM-068/2026, sostiene que el también actor generó un impacto negativo en la imagen del partido. En palabras simples: Morena consideró que irse temporalmente del Congreso para participar en un programa de entretenimiento manda un mensaje contradictorio frente al discurso de compromiso con el servicio público.
¿Qué significa suspender derechos políticos dentro de un partido? No es una expulsión automática, pero sí implica que el militante pierde prerrogativas internas: no puede participar en decisiones partidarias, ni representar formalmente al instituto político mientras dure la sanción. Es una medida preventiva que busca contener daños a la imagen y cohesión interna.
La Comisión argumentó que alejarse del “mandato popular” para realizar actividades mediáticas personales puede interpretarse como anteponer intereses individuales sobre el colectivo. En política pública, este punto es clave: los partidos sostienen que un cargo de elección popular no es un empleo flexible, sino una responsabilidad directa con los votantes.
La decisión llegó un día después de que la exdiputada Ana Lila Ceballos presentara una denuncia ante la instancia interna del partido. Señaló que, en un contexto nacional complejo en materia de seguridad, la ausencia prolongada de un legislador por motivos personales podría contradecir los principios básicos de dedicación al servicio público.
Mientras tanto, en la práctica legislativa, la curul de Mayer en la Cámara de Diputados fue ocupada por su suplente, Luis Morales Flores, como lo marca la ley. Es decir, el trabajo parlamentario no se detiene, pero el debate político sí está servido.
Mayer ingresó el 17 de febrero a la versión de Telemundo de “La Casa de los Famosos”, declarando que venía a “darles lata” y a replicar la energía del llamado Team Infierno, con el que ganó notoriedad mediática en 2023. Aunque fue nominado en la primera semana, logró mantenerse tras el respaldo del público.
El fondo del asunto va más allá de un reality show. Morena busca reforzar la idea de que sus representantes deben anteponer el interés público sobre el privado, desempeñar con honestidad los cargos conferidos y conducirse conforme a los principios partidarios. La sanción, en ese sentido, funciona como mensaje interno y externo: el partido quiere marcar límites claros sobre el comportamiento de sus figuras públicas.
En tiempos donde la política y el espectáculo se cruzan cada vez más, este caso reabre una pregunta incómoda: ¿hasta dónde puede un legislador mezclar su rol institucional con su perfil mediático sin afectar la confianza ciudadana?