Por Juan Pablo Ojeda
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció públicamente el respaldo del gobierno de México y de la presidenta Claudia Sheinbaum en un momento que La Habana describe como especialmente complejo por las presiones del Gobierno de Estados Unidos. En un mensaje transmitido este jueves 5 de febrero, el mandatario cubano destacó que la postura mexicana ha sido constante y visible, incluso en espacios públicos como las conferencias matutinas de la presidenta mexicana, donde se ha reiterado el apoyo político y diplomático a la isla.
Díaz-Canel subrayó que ese respaldo no es solo retórico, sino parte de una red más amplia de apoyos internacionales que, dijo, buscan evitar que Cuba quede aislada. Reconoció que hay aspectos de esa cooperación que no pueden explicarse abiertamente, al considerar que el contexto internacional es adverso y que existen presiones constantes sobre cualquier país que tienda puentes con la isla. Aun así, fue enfático al señalar que Cuba “no está sola”.
En ese mismo mensaje, el presidente cubano admitió que el país se prepara para enfrentar tiempos difíciles, entre ellos un escenario de desabastecimiento severo de combustible. De acuerdo con sus palabras, el gobierno ya trabaja en planes de emergencia ante las restricciones que, acusa, provienen de Estados Unidos y que impactan directamente en la economía y la vida cotidiana de la población.
Del lado mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció días antes que su administración planea enviar ayuda humanitaria a Cuba, principalmente alimentos y productos básicos, con apoyo de la Secretaría de Marina. Al mismo tiempo, explicó que su gobierno busca, por la vía diplomática, retomar el envío de petróleo a la isla por razones humanitarias, pese a las limitaciones impuestas desde Washington.
El anuncio tomó mayor relevancia luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump afirmara que había solicitado a Sheinbaum frenar los envíos de petróleo a Cuba. Frente a ese contexto, México ha mantenido una postura de apoyo, convirtiéndose en uno de los principales proveedores de crudo para la isla, especialmente tras la reducción de los envíos venezolanos. En poco más de un año del actual gobierno mexicano, las exportaciones petroleras hacia Cuba han superado los mil millones de dólares.
El episodio refleja no solo la relación histórica entre México y Cuba, sino también la forma en que la política exterior mexicana busca equilibrar su vínculo con Estados Unidos con una agenda propia en América Latina y el Caribe, basada en la no intervención, la cooperación y la ayuda humanitaria en momentos de crisis.